Trump abre múltiples frentes internacionales mientras la tensión crece en casa
Donald Trump ha vuelto a sacudir el tablero global con una serie de acciones y amenazas que mantienen en vilo a varios países. Desde el polémico secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro —acusado de narcotráfico y llevado ante tribunales estadounidenses— hasta sus insólitas pretensiones de comprar Groenlandia a Dinamarca, el mandatario no da tregua. Ahora, suma una nueva provocación: no descarta una intervención militar en Irán para apoyar a los manifestantes opositores frente a la represión del régimen.
Mientras tanto, en Estados Unidos, la presión aumenta por las controvertidas políticas migratorias de Trump y los abusos policiales. Las redadas y detenciones masivas han generado indignación, especialmente tras varios episodios de violencia injustificada.
El presidente parece empeñado en mantener múltiples batallas simultáneas, tanto fuera como dentro de sus fronteras. Su último movimiento contra Irán ha encendido las alarmas en Medio Oriente, donde cualquier escalada podría desestabilizar aún más la región.
A esto se suma su vieja obsesión con Cuba, otro frente abierto en su política exterior agresiva. Con elecciones a la vista, Trump apuesta por mostrar mano dura, pero los críticos advierten: el costo político y humanitario podría ser demasiado alto.





