Donald Trump reveló este domingo que Estados Unidos mantiene contactos con "altos mandos" de Cuba para explorar un posible acuerdo bilateral. El exmandatario estadounidense afirmó que está abierto a una solución política, aunque no dudó en calificar a Cuba como "una nación fallida". Su declaración llega pocos días después de que su administración impusiera sanciones económicas para asfixiar financieramente a la isla, bloqueando la venta de petróleo desde terceros países.
En una entrevista desde su residencia, Trump señaló que Cuba enfrenta una grave crisis humanitaria y ya no cuenta con el apoyo de Venezuela. "Creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba. Está en muy mal estado", afirmó. También mencionó la preocupación por los miles de cubanos que emigraron a EE.UU. y mantienen lazos familiares en la isla. "La gente que vino aquí fue tratada horriblemente por Cuba. Quiero que sean cuidados y que puedan volver", añadió.
El pasado jueves, Trump firmó una orden ejecutiva que impone sanciones a los países que vendan petróleo a Cuba. La medida forma parte de una estrategia para contrarrestar lo que describió como políticas desestabilizadoras del gobierno cubano. Según el documento, Cuba apoya a "países hostiles, grupos terroristas y agentes malignos", incluyendo a Rusia, China, Irán y organizaciones como Hamás y Hezbolá. La Casa Blanca asegura que la isla representa “una amenaza inusual y extraordinaria” para EE.UU.
Por su parte, el gobierno cubano ha rechazado las acusaciones y acusado a Washington de utilizar "chantaje y extorsión". El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, aseguró que EE.UU. intenta presentar a la isla como una amenaza inexistente. Mientras tanto, el Papa León XIV expresó su preocupación por la situación en Cuba y pidió asistencia urgente para la población civil.
La tensión entre ambos países sigue en aumento, mientras Trump insiste en proteger los intereses de EE.UU. y buscar una posible solución diplomática que beneficie también a los cubanos en el exterior.





