Donald Trump lanzó este jueves en Washington su nueva iniciativa para resolver el conflicto en Oriente Medio: el Consejo de Paz. En su primera reunión, el ex presidente estadounidense reunió a un grupo de líderes mundiales y diplomáticos, destacando que “no hay nada más importante que la paz”.
Este nuevo organismo busca impulsar diálogos para frenar décadas de tensiones en una de las regiones más conflictivas del mundo. Trump, conocido por su estilo directo, aseguró que la unidad y el compromiso son clave para lograr avances significativos.
La creación de este consejo llega en un momento delicado, tras años de estancamiento en las negociaciones entre Israel y Palestina, así como tensiones crecientes en países como Irán y Yemen. Sin embargo, algunos expertos han expresado escepticismo sobre su efectividad, recordando los intentos fallidos anteriores y la complejidad de los intereses en juego.
Entre los asistentes a la reunión destacaban figuras clave de la diplomacia internacional, aunque no se revelaron nombres específicos. El acto tuvo lugar en Washington, reforzando la posición de Estados Unidos como mediador global, aunque la falta de detalles sobre el plan concreto ha generado dudas sobre su viabilidad.
Trump, quien durante su mandato promovió acuerdos históricos como el de Israel con Emiratos Árabes Unidos, parece buscar ahora un legado duradero en la política exterior. Sin embargo, el éxito de esta iniciativa dependerá de la colaboración de las partes involucradas y de un contexto internacional que sigue siendo volátil.
El Consejo de Paz representa un nuevo capítulo en los esfuerzos por estabilizar Oriente Medio, aunque muchos observadores prefieren mantenerse cautelosos ante un desafío que ha demostrado ser tan esquivo como complejo.





