Donald Trump ha invitado formalmente a Pedro Sánchez a unirse al "Consejo de Paz" para Gaza, una iniciativa promovida por el expresidente estadounidense que enfrenta duras críticas y rechazos por parte de varios líderes mundiales. La propuesta, que requiere el pago de 1.000 millones de euros para adherirse, busca establecer un nuevo marco para resolver conflictos globales, aunque ha sido vista como un intento de socavar el papel de Naciones Unidas. Fuentes de Moncloa han confirmado la recepción de la invitación, pero España aún estudia su respuesta.
Trump ha extendido la invitación a decenas de líderes, pero la negativa de algunos, como el presidente francés Emmanuel Macron, ha provocado su ira. Macron ha criticado abiertamente la iniciativa, calificándola como un paso hacia un "mundo sin normas" donde se pisotea el derecho internacional. Como represalia, Trump ha amenazado con imponer aranceles del 200% al vino y champán franceses. Países como Noruega, Suecia e Italia también han rechazado formalmente la oferta, mientras que Francia y el Reino Unido han expresado que no se unirán en las condiciones actuales.
La ceremonia de firma de la Carta del Consejo de Paz se celebrará este jueves en Davos, Suiza, durante la reunión anual del Foro Económico Mundial. Entre los líderes confirmados destacan Vladímir Putin, Víktor Lukashenko y Javier Milei, quien ha expresado un fuerte apoyo a Tel Aviv. También han aceptado Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Egipto, Marruecos, Azerbaiyán y otros países de Oriente Medio y Europa del Este. Netanyahu, primer ministro israelí, ha confirmado su participación, sumándose a una docena de miembros que ya respaldan el proyecto.
El Consejo de Paz, que será presidido de manera vitalicia por Trump, ha sido criticado por no mencionar explícitamente a Gaza en su misiva, a pesar de haberse creado como parte de un plan para poner fin al conflicto palestino-israelí. En medio de estas tensiones internacionales, las muertes en Gaza continúan: este miércoles fallecieron 11 palestinos, entre ellos tres periodistas, por fuego israelí.
Abdelfatá al Sisi, presidente de Egipto, ha pedido desde Davos construir sobre el alto el fuego en Gaza para avanzar hacia una solución integral del conflicto palestino. Mientras tanto, los países europeos intentan coordinar una posición común frente a la iniciativa de Trump, que ha dejado claro que su objetivo es rivalizar con Naciones Unidas. "Podría ser", respondió el expresidente estadounidense al ser preguntado si su Consejo debería reemplazar a la ONU. En un momento de creciente polarización global, este proyecto parece más que un intento de paz, una apuesta por redefinir el orden internacional.





