EEUU e Irán al borde del abismo: Trump intensifica ataques y amenaza con controlar estratégico estrecho
El presidente estadounidense Donald Trump ha lanzado una ofensiva militar sin precedentes contra Irán, tras fracasar las negociaciones para frenar la escalada de tensiones en el Golfo Pérsico. La Casa Blanca reactivó el bloqueo naval y ordenó bombardeos masivos para forzar a Teherán a ceder el control del estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial.
El conflicto, que ya ha disparado los precios globales de la energía, podría desatar una crisis económica si Irán responde cerrando la vital ruta marítima. Trump llegó a proponer imponer peajes ilegales a los buques que atraviesen la zona, una idea rechazada incluso por aliados árabes y calificada de "piratería" por Brasil.
La guerra económica se desborda
El memorando de entendimiento firmado el 17 de junio quedó en papel mojado. Irán ha respondido a los ataques estadounidenses con ataques precisos contra bases aliadas en Baréin, Jordania y Emiratos Árabes, mientras los rebeldes hutíes en Yemen —apoyados por Teherán— amenazan con bloquear otro estrecho clave: el Bab el-Mandeb.
Los mercados energéticos están al rojo vivo. Cualquier cierre permanente de Ormuz podría cortar el suministro de 7,4 millones de barriles diarios, según analistas. "No es justo que protejamos esta ruta sin compensación", declaró Trump en sus redes sociales, insinuando que Arabia Saudí y otros aliados petroleros deberían pagar la factura bélica.
Netanyahu, la sombra detrás del conflicto
La guerra ha expuesto la estrecha coordinación entre Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, cuyo ejército mantiene operaciones paralelas contra Hezbolá en el Líbano. Mientras, las víctimas civiles se multiplican: más de 73.000 gazatíes han muerto desde octubre en lo que organismos internacionales califican de limpieza étnica.
Expertos advierten que un ataque terrestre estadounidense contra islas iraníes en el Golfo —planteado como próximo paso— podría convertir la región en un polvorín. "Irán no es Irak: tiene aliados en todo Oriente Medio y convertiría esas islas en trampas mortales", señaló un exoficial del Pentágono.
Con elecciones legislativas en noviembre, Trump arriesga su futuro político en una guerra que ya ha vaciado arsenales y desgastado el liderazgo global de EEUU. El fantasma de Afganistán y Vietnam planea sobre una Casa Blanca que parece haber subestimado, una vez más, la resistencia de sus rivales.
