Cuba se enfrenta a una presión sin precedentes por parte de Estados Unidos tras la implementación de la llamada Doctrina Donroe, una estrategia reforzada del gobierno de Donald Trump para reafirmar el dominio estadounidense en el hemisferio occidental. La isla caribeña, considerada el último bastión del eje antiestadounidense en América Latina, podría ser el próximo objetivo de Washington después de la intervención en Venezuela en 2026.
La Doctrina Donroe, una evolución de la histórica Doctrina Monroe de 1823, busca fortalecer la influencia de Estados Unidos en la región, combatir el narcotráfico y la migración ilegal, y contrarrestar la presencia de potencias como China y Rusia. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha subrayado que “América es nuestro vecindario, y lo vamos a proteger”, señalando claramente que Cuba está en el punto de mira.
El nuevo enfoque estadounidense ya tuvo su primera aplicación práctica en Venezuela, donde fuerzas estadounidenses capturaron al presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en lo que se conoció como la Operación Absolute Resolve. Desde entonces, Estados Unidos ha mantenido un control directo sobre el país sudamericano, prometiendo una transición democrática. Este caso ha sido considerado un precedente de cómo podría actuar Washington hacia Cuba.
Analistas internacionales señalan que la estrategia hacia la isla incluirá aislamiento diplomático, sanciones económicas, cortes en el suministro de petróleo y acciones encubiertas para debilitar al régimen comunista. El gobierno cubano, liderado por el Partido Comunista, teme un cambio forzado, mientras que la oposición interna y el exilio ven con esperanza la posibilidad de un fin al sistema que ha gobernado la isla durante más de seis décadas.
La situación en Cuba podría desestabilizarse aún más si Estados Unidos decide intensificar su presión. Con la Doctrina Donroe en pleno vigor, el hemisferio occidental está experimentando un regreso del poder estadounidense, y Cuba se encuentra en el centro de esta estrategia. El mundo observa con atención cómo se desarrollará este nuevo capítulo en las relaciones entre ambos países.





