El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este lunes que todas las naciones que mantengan relaciones comerciales con Irán serán penalizadas con un arancel del 25% impuesto por Washington. Esta medida representa un nuevo paso en la campaña estadounidense para ejercer presión económica sobre el Gobierno de Teherán. "Esta orden es inmediata y final", afirmó Trump en una publicación en su cuenta oficial de Truth Social.
El mandatario estadounidense explicó que cualquier país que realice negocios con la República Islámica de Irán deberá enfrentar un arancel del 25% sobre todas sus transacciones comerciales con Estados Unidos. Esta decisión llega en un momento de creciente tensión entre Washington y Teherán, tras las recientes manifestaciones en Irán, que han sido reprimidas con severidad y han dejado un alto número de víctimas.
Según el medio digital estadounidense Axios, el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchi, habría contactado al enviado especial de la Casa Blanca para Oriente Próximo y Ucrania, Steve Witkoff, durante el pasado fin de semana. Este acercamiento tuvo como aparente objetivo reducir la tensión entre ambos países. Sin embargo, Trump ha mantenido una postura firme, amenazando incluso con tomar acciones militares contra la nación persa.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ratificó en una conferencia este lunes que el presidente no descarta la posibilidad de intervenciones militares en Irán. Mientras tanto, grupos de oposición y organizaciones de derechos humanos han denunciado el creciente número de víctimas a causa de la represión en el país, con estimaciones que oscilan entre decenas y varios cientos de muertos.
Esta escalada en las tensiones internacionales marca un nuevo capítulo en la ya complicada relación entre Estados Unidos e Irán, situando al mundo ante una posible crisis diplomática y económica de gran envergadura.





