Trump regresa de China sin avances en venta de chips de Nvidia pese a llevar a su CEO
El presidente estadounidense Donald Trump y el magnate tecnológico Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, volvieron de su viaje a China sin lograr un acuerdo para levantar el veto a la venta de los avanzados chips de inteligencia artificial de la compañía en el gigante asiático. La inclusión de último momento de Huang en el séquito de Trump en el Air Force One había generado expectativas, pero la misión terminó en fracaso.
Nvidia, la empresa más valiosa del mundo con una capitalización de 5,7 billones de dólares, domina el mercado de chips para IA, tecnología clave para la economía y la defensa. Sin embargo, la Casa Blanca lleva años bloqueando sus ventas a Pekín para frenar el avance tecnológico chino.
En un giro sorpresivo, la administración Trump autorizó recientemente a diez empresas chinas —incluidas Alibaba, Tencent y ByteDance (dueña de TikTok)— a comprar el chip H200, el segundo más potente de Nvidia. También aprobó a distribuidoras como Foxconn, fabricante de los iPhone. Pero el gesto llegó tarde: China ya redujo su dependencia de la firma estadounidense.
Según fuentes oficiales, el gobierno chino está priorizando el desarrollo de sus propios semiconductores, como los de Huawei y SMIC, antes que comprar tecnología extranjera. "Pekín quiere fortalecer su industria local", admitió el secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick.
Aunque Trump intentó suavizar las restricciones, analistas señalan que China busca "privar a Washington de su influencia tecnológica". Empresas como DeepSeek ya crean modelos de IA con chips nacionales, lo que complica el futuro de Nvidia en el país. Mientras, el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, dejó claro: la decisión final dependerá de Pekín.
El pulso tecnológico entre las dos potencias sigue abierto, pero esta vez, ni el poder de persuasión de Trump pudo cambiar el juego.





