El Congreso de Estados Unidos ha aprobado una ley que impulsará la desclasificación de documentos relacionados con el caso de Jeffrey Epstein, el financiero acusado de explotación sexual de menores que se suicidó en 2019. La medida, que ahora solo necesita la firma del presidente Donald Trump, busca arrojar luz sobre uno de los escándalos más oscuros de las últimas décadas, vinculado a poderosas figuras de la política, los negocios y el entretenimiento.
La ley, presentada en verano por los congresistas Thomas Massie (republicano) y Ro Khanna (demócrata), obliga al Departamento de Justicia a hacer públicos todos los documentos relacionados con Epstein y su socia Ghislaine Maxwell. La fiscal general, Pam Bondi, tendrá un plazo de 30 días para cumplir con esta disposición una vez que Trump la firme. Entre los materiales que se desclasificarán se encuentran registros de vuelo del avión privado de Epstein, conocido como el ‘Lolita Express’, así como memorandos, comunicaciones y acuerdos de inmunidad.
Sin embargo, no todos los documentos serán completamente transparentes. La ley permite editar ciertos contenidos para proteger la identidad de las víctimas, información personal o médica, y detalles que podrían poner en peligro investigaciones en curso. El Departamento de Justicia tendrá 15 días para presentar al Congreso una lista de los documentos que haya censurado y las razones para hacerlo.
El objetivo principal de la ley es que salgan a la luz las entrevistas que el FBI realizó a las víctimas de Epstein durante la investigación que llevó a su imputación en 2019. Trump había prometido durante su campaña desclasificar estos documentos, pero una vez en el poder dio marcha atrás. Ahora, enfrenta presión tanto de demócratas como de algunos republicanos que exigen transparencia.
El único republicano que votó en contra de la ley en la Cámara Baja, Clay Higgins de Luisiana, argumentó que podría dañar la reputación de personas inocentes mencionadas en los documentos. Por su parte, Khanna declaró: “No me despierta mucha simpatía si ibas a la isla de las violaciones de Epstein y se hace público tu nombre”.
A pesar de la ley, no está garantizado que todos los archivos vean la luz. El Departamento de Justicia podría mantener clasificada cualquier información que ponga en peligro una investigación en curso. Además, la semana pasada Bondi inició una investigación sobre la relación de Epstein con destacadas figuras demócratas, lo que podría justificar la retención de ciertos documentos.
En resumen, la ley marca un paso importante hacia la transparencia en el caso Epstein, pero su aplicación final dependerá de cómo el Gobierno maneje las excepciones y los intereses en juego. La firma de Trump podría ser el próximo y decisivo movimiento en este controvertido proceso.





