Minnesota en crisis: Trump enfrenta al estado mientras 450.000 residentes podrían perder ayudas alimentarias
Minnesota se ha convertido en el epicentro de una batalla política que mezcla migración, recortes federales y tensiones electorales. Un tribunal bloqueó temporalmente los planes del gobierno de EE.UU. para retirar fondos del programa de asistencia alimentaria SNAP, que beneficia a 450.000 residentes del estado. La medida llega en medio de un enfrentamiento entre el ex presidente Donald Trump y las autoridades locales, acusadas de "debilidad" en el control migratorio.
El Departamento de Agricultura (USDA) intentó suspender parte de los $70 millones mensuales que Minnesota recibe para SNAP, alegando irregularidades en la elegibilidad de los beneficiarios. Grupos de derechos civiles denunciaron que el movimiento era "un castigo político" por las políticas progresistas del estado, tradicionalmente demócrata.
Trump, en plena campaña electoral, ha intensificado su retórica contra Minnesota, vinculando la migración irregular con el "abuso" de programas sociales. "Los contribuyentes no pueden seguir bancando esto", declaró en un mitin reciente. Sin embargo, datos oficiales muestran que menos del 2% de los usuarios de SNAP en el estado son inmigrantes indocumentados.
La tensión se agrava por el contexto electoral: Minnesota, aunque históricamente azul, mostró señales de competividad en 2020, con Trump reduciendo la ventaja demócrata a solo 7 puntos. Analistas sugieren que el republicano busca capitalizar el descontento en zonas rurales, donde los recortes a SNAP impactarían más.
Mientras, organizaciones sociales advierten sobre un "caos humanitario" si se confirman los recortes. "Familias quedarán sin comida en la mesa en pleno invierno", alertó una portavoz de Banquetas de Minnesota. El gobierno estatal prometió recurrir la decisión, pero el proceso podría alargarse meses.
El conflicto refleja una estrategia nacional republicana: vincular migración con gasto social para movilizar a su base. Minnesota, con su mezcla de urbes liberales y condados conservadores, es ahora el campo de prueba. Mientras tanto, casi medio millón de personas esperan saber si seguirán recibiendo su ayuda para comer.








