Trump alaba a Marco Rubio como "el mejor secretario de Estado" en discurso clave
El presidente estadounidense Donald Trump sorprendió este martes al calificar a su secretario de Estado, Marco Rubio, como posiblemente "el mejor" en el cargo, durante su esperado discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso. El elogio, inusual para un mandatario, llegó en una noche cargada de tensiones políticas y mensajes sobre inmigración y seguridad.
"Quiero agradecer al secretario de Estado, Marco Rubio", dijo Trump ante legisladores, antes de destacar que el funcionario "le gusta a la gente" y recordar que fue confirmado por unanimidad en el Senado. Con ironía, añadió: "Algunos demócratas ahora no entienden por qué lo aprobaron".
Rubio, presente en el Capitolio, fue recibido con aplausos y una ovación al ingresar al hemiciclo, reflejando su creciente influencia en la administración. Trump remató su halago afirmando: "Es un gran secretario de Estado, el mejor tal vez", consolidando así la imagen del cubanoamericano como una de las figuras más prominentes del gabinete.
Una estrella en ascenso
Los elogios no son nuevos. Hace días, Trump calificó a Rubio de "fantástico" tras su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde cautivó a líderes europeos con un discurso sobre alianzas globales. Incluso bromeó sobre haber estado "a punto de despedirlo" por el impacto de su popularidad.
Rubio ha ganado protagonismo en temas clave como Venezuela, Cuba e Irán, y su nombre ya suena en Washington como posible candidato presidencial para 2028. Trump, consultado al respecto, ha evitado respaldarlo abiertamente, pero no ha ocultado su admiración por su desempeño.
Discurso con mensajes duros
El discurso de Trump, de 108 minutos, centró su mensaje en la economía y un férreo ataque contra la inmigración ilegal, además de abordar operativos en Venezuela y la lucha contra el crimen organizado. Sin embargo, el reconocimiento a Rubio robó atención, reforzando la proyección de un funcionario que parece destinado a mayores desafíos políticos.
En un ambiente polarizado, la figura de Rubio emerge como un posible puente en el futuro de la política estadounidense, mientras Trump sigue marcando el rumbo con su estilo contundente.





