El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha destituido a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, tras una serie de polémicas que incluyen un gasto excesivo en campañas publicitarias y una gestión cuestionada en temas migratorios y de gestión de desastres. El anuncio se produjo apenas horas después de que Noem testificara ante el Congreso en una audiencia donde fue duramente interrogada por un senador republicano.
La salida de Noem marca el fin de un turbulento período en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), donde la funcionaria enfrentó críticas por su manejo de las operaciones migratorias, su relación con subordinados y el impacto de sus decisiones en agencias clave como FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias). Trump ya ha anunciado a su reemplazo: el senador Markwayne Mullin, un aliado confiable del presidente conocido por sus posturas duras en materia de inmigración.
La gota que colmó el vaso ocurrió durante una audiencia en la Comisión Judicial del Senado el martes, cuando el senador John Kennedy cuestionó a Noem sobre una campaña publicitaria de 220 millones de dólares que la mostraba de manera prominente. Kennedy presionó a Noem para que admitiera si Trump había aprobado el gasto. Tras varias evasivas, finalmente respondió con un “Mmhmm, sí”, lo que enfureció al presidente, según fuentes cercanas al senador.
Horas después, Trump llamó a Noem para informarle de su despido y anunció públicamente el nombramiento de Mullin como su sucesor. La noticia llegó mientras Noem se preparaba para dar un discurso en Nashville, donde se enteró de su destitución minutos antes de subir al escenario. Según testigos, permaneció varios minutos en su coche antes de entrar al evento.
La administración Trump justificó la decisión como el resultado de una acumulación de errores de liderazgo. “El reemplazo de Kristi se basó en la culminación de sus muchos y desafortunados fracasos de liderazgo, incluidas las consecuencias en Minnesota, la campaña publicitaria, las acusaciones de infidelidad y la mala gestión de su personal”, declaró un funcionario de la Casa Blanca a CNN.
Noem había sido nombrada para liderar el DHS en 2025 con la misión de impulsar la agenda migratoria de Trump, centrada en deportaciones masivas y la construcción del muro fronterizo con México. Sin embargo, su gestión estuvo marcada por tensiones internas, controversias y una disminución significativa de la moral entre los empleados de agencias como FEMA, donde muchos celebraron su salida.
Markwayne Mullin, exluchador de artes marciales mixtas y senador por Oklahoma, ha prometido mantener la agenda migratoria de Trump. Su enfoque incluye medidas controvertidas, como deportar a niños nacidos en EE.UU. si sus padres son indocumentados. Mullin también ha defendido las acciones de los agentes de inmigración en incidentes que han provocado muertes, lo que lo convierte en una figura polarizadora pero alineada con la línea dura del presidente.
La destitución de Noem también podría marcar un cambio en la estrategia migratoria de la administración hacia un enfoque más selectivo bajo la dirección de Tom Homan, zar fronterizo de la Casa Blanca, quien ha criticado públicamente las tácticas de Noem.
En FEMA, la noticia de la salida de Noem fue recibida con alivio. Funcionarios describieron una cultura de miedo bajo su liderazgo, con despidos abruptos y pruebas de polígrafo para identificar filtradores. “Tomará décadas reparar el daño que ha causado”, declaró un alto funcionario de la agencia.
Mientras tanto, Noem concluye su mandato como secretaria de Seguridad Nacional con un nuevo título asignado por Trump: Enviada Especial para el Escudo de las Américas, un papel centrado en la lucha contra el narcotráfico que muchos ven como un intento de suavizar su salida. Sin embargo, su legado en el DHS quedará marcado por las controversias y el impacto negativo en las agencias que supervisó.





