El expresidente de Estados Unidos Donald Trump ha demandado al banco JPMorgan Chase y a su director ejecutivo, Jamie Dimon, en un tribunal de Florida, exigiendo una compensación de al menos 5.000 millones de dólares. Trump alega que el banco cerró sus cuentas y las de sus empresas por razones políticas, lo que considera una violación de las prácticas comerciales justas. La demanda fue presentada el lunes en un tribunal estatal de Miami por el abogado de Trump, Alejandro Brito.
En el documento judicial, Trump acusa a JPMorgan de difamación comercial, violación de la buena fe y de las leyes de prácticas comerciales engañosas de Florida. Según la demanda, el banco actuó movido por "motivaciones políticas y sociales" al cerrar las cuentas, alegando que buscaba distanciarse de Trump y sus opiniones conservadoras. "En esencia, JPMC desbancarizó las cuentas de los demandantes porque creyó que la corriente política del momento favorecía hacerlo", señala el escrito.
JPMorgan Chase ha rechazado categóricamente las acusaciones, asegurando que la demanda carece de fundamento. Una portavoz del banco explicó que las cuentas se cerraron únicamente por razones de riesgo legal o regulatorio, no por motivos políticos o religiosos. "Lamentamos tener que hacerlo, pero con frecuencia las reglas y expectativas regulatorias nos llevan a tomar estas decisiones", afirmó. Además, el banco expresó su apoyo a los esfuerzos de la Administración Trump para prevenir que el sector bancario sea utilizado como un arma política.
Este conflicto se enmarca en un contexto más amplio de tensiones entre Trump y sectores del establishment financiero estadounidense. El expresidente ya había adelantado la demanda el pasado sábado en su plataforma Truth Social, donde acusó a JPMorgan de cerrar sus cuentas tras los disturbios en el Capitolio en enero de 2021, cuando se certificaba la victoria presidencial de Joe Biden.
El caso también se suma a las investigaciones políticas que rodean a Trump. Una comisión especial del Congreso de EE.UU. concluyó recientemente que el expresidente fue la "figura central" de un "complot multipartito" para revertir su derrota electoral, una acusación que Trump ha rechazado de manera categórica. Este nuevo litigio podría intensificar las divisiones políticas en el país, mientras el expresidente sigue siendo una figura clave en la escena nacional.





