Donald Trump ha declarado una "emergencia nacional" para imponer aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba, en un movimiento que desafía directamente a México y amplía su presión sobre el régimen cubano. La medida, anunciada este jueves, busca aislar aún más a la isla caribeña, ya sumida en una grave crisis económica, y marca un nuevo choque entre Washington y sus vecinos del hemisferio occidental.
El gobierno mexicano, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum, había suspendido días atrás el envío de crudo a Cuba, tras haber suministrado 20.000 barriles diarios entre enero y septiembre de 2025. Sheinbaum calificó la decisión como "soberana" y la negó como resultado de presiones estadounidenses. Sin embargo, Trump asegura que el régimen cubano representa una "amenaza inusual y extraordinaria" para Estados Unidos, al apoyar a actores hostiles como Rusia, China, Irán y grupos terroristas como Hamás y Hezbolá.
En una orden ejecutiva, el exmandatario republicano justificó la medida afirmando que el gobierno cubano "desestabiliza la región mediante la migración y la violencia", además de violar los derechos humanos al perseguir a opositores políticos y restringir libertades fundamentales. También acusó a La Habana de difundir ideología comunista en el hemisferio y de colaborar con Rusia en operaciones de inteligencia.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, respaldó la decisión y será uno de los encargados de determinar qué países podrán enfrentar sanciones comerciales por suministrar petróleo a Cuba. Trump ya había advertido sobre una "caída" del régimen cubano tras el corte del envío de crudo venezolano, causado por la crisis política en Venezuela tras el arresto de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Con este anuncio, Trump intensifica su línea dura hacia Cuba, reviviendo retóricas propias de la Guerra Fría y planteando nuevas tensiones en las relaciones internacionales de América Latina. La medida podría tener repercusiones significativas en la región, especialmente en países como México, que han mantenido una posición independiente frente a las presiones de Washington.





