Trump paraliza negociaciones con Irán y enciende las alarmas en Medio Oriente
Donald Trump ha dado un golpe a la diplomacia al cancelar abruptamente el envío de sus negociadores a Irán, hundiendo las esperanzas de un acuerdo de paz y avivando la tensión en una de las regiones más explosivas del mundo.
El mandatario estadounidense justificó la decisión alegando "falta de progreso" en las conversaciones, aunque aseguró que Washington mantiene "todas las cartas sobre la mesa". La reunión, planeada en Islamabad, buscaba aliviar la crisis en el estratégico estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán y vital para el flujo global de petróleo.
Desde Teherán, el canciller Abbas Araghchi tachó de "contradictoria" la postura de EE.UU., insistiendo en que su gobierno está abierto al diálogo, pero no bajo "presiones". Mientras, las fuerzas iraníes refuerzan su control sobre Ormuz, advirtiendo que responderán a cualquier amenaza militar.
La comunidad internacional, incluidos aliados europeos, urge a ambas potencias a retomar las negociaciones. El temor a una escalada que desestabilice los mercados energéticos globales crece por horas.
Con las conversaciones congeladas, Medio Oriente enfrenta un nuevo capítulo de incertidumbre, donde cualquier movimiento podría desatar un conflicto de consecuencias impredecibles.





