Donald Trump ha vuelto a cargar contra Joe Biden y los demócratas durante su último discurso, acusando a su predecesor de ser el responsable de los principales problemas de Estados Unidos, como la inmigración, las políticas ambientales y el aumento del costo de la vivienda. El exmandatario, que habló durante 18 minutos, mezcló críticas contundentes con promesas de futuro, en un intento de reforzar su imagen frente a una economía que sigue bajo presión.
Trump mencionó a Biden en 16 ocasiones, culpándolo directamente de lo que describió como "una invasión en la frontera". Afirmó que, durante el gobierno de Biden, millones de inmigrantes ingresaron al país, incluyendo, según él, "delincuentes reincidentes, traficantes de drogas y asesinos". También criticó las políticas ambientales de su predecesor, a las que llamó "el timo verde", y aseguró que su administración está corrigiendo los errores del pasado.
En cuanto a la economía, Trump señaló que la inmigración masiva ha provocado un aumento de más del 60% en los precios de los alquileres, mientras que los inmigrantes ilegales han "robado" empleos a los estadounidenses. Sin embargo, aseguró que su política migratoria está generando una "migración inversa", con migrantes regresando a sus países y liberando viviendas y puestos de trabajo para los ciudadanos estadounidenses.
El republicano también anunció un "dividendo del guerrero", un incentivo de 1.776 dólares para más de 1,4 millones de militares antes de Navidad, financiado a través de aranceles. Además, afirmó que su política de tarifas ha permitido reducir los precios de algunos medicamentos hasta en un 600%, aunque esta afirmación aún enfrenta escrutinio legal.
Trump cerró su discurso asegurando que Estados Unidos es ahora "el país más sexy del mundo" y que está cumpliendo promesas que ningún otro político había logrado. Sin embargo, sus críticos lo acusan de exagerar sus logros mientras el país continúa enfrentando desafíos económicos y sociales.
En definitiva, Trump aprovechó su discurso para reforzar su narrativa de cambio y responsabilizar a Biden de los males actuales, aunque sus afirmaciones siguen siendo objeto de debate y controversia.





