El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que su gobierno está trabajando "realmente bien" con la mandataria interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y expresó su disposición a reunirse con ella en un futuro próximo. Este acercamiento se da en medio de una delicada situación política en Venezuela, donde Rodríguez enfrenta presiones tanto desde Washington como desde sectores radicales del chavismo.
Rodríguez, exvicepresidenta del depuesto líder Nicolás Maduro, asumió el liderazgo interino tras la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, el pasado 3 de enero. Ambos fueron detenidos durante intensos bombardeos militares estadounidenses en Caracas y otras ciudades venezolanas, y trasladados a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico. Rodríguez calificó estos hechos como una "agresión criminal" pero aseguró que buscará resolver el conflicto por la "vía diplomática".
Trump, por su parte, destacó que Estados Unidos está "a cargo" de Venezuela, país que posee las mayores reservas de petróleo del mundo. El mandatario estadounidense anunció que su gobierno controlará las ventas de crudo venezolano y seleccionará empresas estadounidenses para reactivar la industria petrolera con inversiones de hasta 100.000 millones de dólares.
Aunque aún no hay fecha para un encuentro entre Trump y Rodríguez, el presidente estadounidense dejó claro que están trabajando juntos para estabilizar la situación en Venezuela. Este acercamiento marca un giro significativo en las relaciones entre ambos países, luego de años de tensiones y sanciones económicas impuestas por Washington.
Las acciones de Estados Unidos en Venezuela han generado críticas internacionales, pero Trump insiste en que su gobierno está tomando medidas necesarias para garantizar el control sobre uno de los recursos estratégicos más importantes del planeta. Mientras tanto, Rodríguez busca equilibrar su posición interna con la reanudación de vínculos diplomáticos con Washington, en un intento por estabilizar el país y su economía.





