Un tribunal de Jerusalén ha accedido parcialmente a la solicitud del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de posponer sus audiencias en el juicio por corrupción que enfrenta. Según un documento judicial, las audiencias programadas para el 30 de junio y el 2 de julio han sido canceladas. Anteriormente, el tribunal había rechazado la petición de Netanyahu, pero finalmente decidió darle un respiro temporal.
El abogado de Netanyahu, Amit Hadad, argumentó que el primer ministro necesita concentrarse en asuntos urgentes de seguridad nacional y diplomacia tras la guerra con Irán y el conflicto en la Franja de Gaza. Hadad alegó que Netanyahu debe dedicar todo su tiempo y energía a gestionar estas crisis de alto nivel.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también ha entrado en la polémica. Trump criticó el juicio como una “caza de brujas” y afirmó que no tolerará que Netanyahu sea distraído de su labor durante estas negociaciones críticas. “Estados Unidos gasta miles de millones en apoyar a Israel. No vamos a permitir esto”, declaró Trump en su plataforma Truth Social. Netanyahu le agradeció su respaldo públicamente.
Netanyahu enfrenta graves acusaciones de corrupción. En uno de los casos, se le acusa junto a su esposa, Sara, de aceptar más de 260.000 dólares en regalos de lujo, como joyas y champán, a cambio de favores políticos. En otros dos casos, está implicado por supuestamente intentar negociar una cobertura mediática más favorable.
A pesar de las acusaciones, Netanyahu niega cualquier irregularidad y continúa gobernando mientras enfrenta este complicado escenario político y judicial. El tribunal aún no ha anunciado nuevas fechas para las audiencias pospuestas, dejando el caso en un limbo legal.
En resumen, el juicio por corrupción contra Netanyahu sigue en pausa mientras el primer ministro se enfrenta a desafíos de seguridad nacional y recibe el respaldo internacional de figuras como Donald Trump. El caso, sin embargo, sigue siendo un tema polémico en Israel.





