Venezuela al borde del colapso petrolero: tres buques con crudo navegan hacia EE.UU. mientras el país se ahoga en su propio petróleo
Tres petroleros cargados con crudo venezolano avanzan hacia puertos de Estados Unidos bajo permisos especiales de Chevron, mientras el régimen de Nicolás Maduro enfrenta una crisis sin precedentes: sus tanques de almacenamiento están a punto de rebalsar. Las sanciones estadounidenses han estrangulado las exportaciones, dejando al país con montañas de petróleo sin vender y una infraestructura al límite.
Los buques Ionic Anassa, Nave Photon y Mediterranean Voyager fueron rastreados rumbo a Texas y Misisipi, según datos de Bloomberg y Marine Traffic. Mientras tanto, otros seis barcos fletados por Chevron navegan hacia Venezuela vacíos, en un ciclo que apenas alivia la presión sobre la industria petrolera del país sudamericano.
El problema: el petróleo no sale, pero sigue entrando. Las reservas en tierra ya superan los 22 millones de barriles, casi la mitad de la capacidad total de Venezuela. Y en alta mar, la situación es peor: 15 buques funcionan como depósitos flotantes con 16,7 millones de barriles atrapados, según la firma Kpler.
Chevron, la única empresa estadounidense que opera legalmente en Venezuela, evita dar detalles. "Cumplimos con todas las regulaciones", dijo un portavoz a AFP. Pero el régimen de Maduro intenta vender la imagen de normalidad. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, insiste en que los envíos son "transacciones entre gobiernos legítimos".
El detonante de esta crisis fue la incautación por EE.UU. del petrolero Skipper en diciembre, un golpe que paralizó aún más las exportaciones. Analistas advierten que, sin salida, Venezuela podría ver paralizada su producción en semanas. Mientras tanto, el crudo sigue acumulándose, y con él, la cuenta regresiva hacia un colapso logístico.





