Tres soldados estadounidenses han muerto y otros cinco han resultado gravemente heridos durante la operación militar "Furia Épica" contra Irán, según confirmó este domingo el Comando Central de EE.UU. (Centcom). Las bajas se produjeron en medio de intensos enfrentamientos tras los ataques iraníes contra bases estadounidenses en la región, en respuesta a un bombardeo conjunto de EE.UU. e Israel que acabó con la vida del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí.
El Centcom no ha revelado detalles específicos sobre el lugar exacto de los fallecimientos, pero confirmó que las operaciones continuarán hasta lograr el objetivo de derrocar el régimen iraní. Además de los muertos, varios militares sufrieron heridas leves y conmociones cerebrales, aunque ya están en proceso de reincorporarse al servicio. Por respeto a las familias de las víctimas, el Ejército estadounidense no hará públicas sus identidades hasta que hayan transcurrido 24 horas desde la notificación a sus allegados.
En un intento por desmentir las acusaciones iraníes, el Centcom negó categóricamente que el portaviones USS Abraham Lincoln haya sido alcanzado por misiles balísticos. "Los misiles ni siquiera se acercaron", afirmó el Comando Central en su cuenta de X. El buque continúa operando activamente, lanzando aviones en apoyo de las operaciones en curso.
Los ataques conjuntos de Israel y EE.UU. contra Irán comenzaron el sábado, cuando Jameneí y varios miembros de la cúpula militar iraní murieron en un bombardeo. Este domingo, las acciones militares continuaron con nuevas oleadas de ataques sobre Teherán. Irán ha prometido vengar la muerte de su líder y ha respondido bombardeando aliados clave de Washington en la región, como Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait.
El ex presidente estadounidense Donald Trump, desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida, anunció el inicio de "Furia Épica" en la madrugada del sábado. Aunque reconoció que podrían haber bajas entre las tropas estadounidenses, insistió en la necesidad de llevar a cabo la operación para proteger los intereses de EE.UU. Sin embargo, la oposición demócrata ha criticado duramente la decisión, acusando al Gobierno de iniciar una guerra encubierta sin la autorización del Congreso.
La escalada bélica pone en riesgo las ya frágiles negociaciones entre Washington y Teherán sobre un nuevo pacto nuclear, mientras el mundo observa con preocupación el desarrollo de este conflicto que amenaza con expandirse por Oriente Medio.





