Buques no iraníes retoman lentamente el tránsito por el estratégico estrecho de Ormuz pese a la guerra
El estrecho de Ormuz, paso clave para el transporte global de petróleo, muestra señales de reactivación marítima pese al bloqueo impuesto por Irán tras los ataques de Israel y EE.UU. Según datos de Lloyd’s List Intelligence, buques de bandera noruega, surcoreana, emiratí y singapurense han cruzado la zona en mayo, marcando un cambio frente al casi total cierre inicial.
Teherán paralizó este corredor estratégico desde el 28 de febrero, afectando el 30% del crudo mundial. La medida, en represalia por los bombardeos occidentales, hundió las exportaciones de Arabia Saudí, Iraq y otros productores del Golfo. Pero análisis satelitales revelan que 27 petroleros no vinculados a Irán lograron navegar desde entonces, más de la mitad en las últimas semanas.
"Es un goteo, no un flujo normal", advierte Bridget Diakun, experta de Lloyd’s. El estrecho sigue siendo zona de alto riesgo, con patrullas iraníes interceptando buques. La ruta, de apenas 39 km de ancho, concentra el 20% del consumo global de crudo.
La tímida reapertura coincide con presiones de China y la India, principales compradores del petróleo árabe. Moscú y Washington monitorean cada movimiento: Rusia apoya el bloqueo iraní, mientras la Marina estadounidense escolta selectivamente buques aliados.
Aunque insuficiente para estabilizar los mercados, el incremento de tránsitos alivia tensiones en economías asiáticas y europeas. Analistas advierten, sin embargo, que la crisis dista de terminar: Irán mantiene capacidad para cerrar el estrecho "en 48 horas" si escalan las hostilidades.





