Toronto, la ciudad más grande de Canadá, sufre su ola de frío más intensa en casi una década, con 23 días seguidos bajo cero y una cuarta parte del lago Ontario completamente congelado. Las temperaturas han caído hasta -20°C, con sensaciones térmicas cercanas a -35°C, convirtiendo la región en un paisaje helado.
El Servicio Meteorológico de Canadá alertó que este lunes la sensación térmica rondó los -30°C, aunque pronostica un alivio en los próximos días, con temperaturas que podrían superar los 0°C. La última vez que Toronto enfrentó un frío tan prolongado fue en 2015, cuando el termómetro se mantuvo bajo cero durante 32 días. El récord histórico data de 1879, con 42 días de heladas.
El lago Ontario, frente a la ciudad, presenta una capa de hielo lo suficientemente gruesa como para que algunos aventureros patinen sobre su superficie. Mientras tanto, el lago Erie, el segundo más pequeño de los Grandes Lagos, está casi completamente congelado, algo que no ocurría desde 1996.
Según datos de la NOAA estadounidense, el hielo cubre el 94,41% del Erie, el 66,64% del Huron y más de la mitad del Superior. Incluso el Michigan, menos propenso a congelarse, registra un 33,7% de su superficie helada.
Este fenómeno extremo afecta a más de seis millones de personas en el área metropolitana de Toronto, la cuarta ciudad más grande de Norteamérica, recordando la crudeza de los inviernos canadienses en su máxima expresión.





