Una peligrosa tormenta de hielo amenaza con paralizar amplias zonas del sur de Estados Unidos, poniendo en riesgo infraestructuras clave y causando posibles cortes de electricidad masivos. El fenómeno meteorológico, que afectará desde el norte y este de Texas hasta partes de las Carolinas y Virginia, podría dejar a millones de personas sin suministro eléctrico durante días, según los pronósticos más pesimistas.
La principal preocupación es la lluvia helada, que acumula capas de hielo sobre árboles, cables y otras superficies. Este fenómeno no solo dificulta los desplazamientos, sino que el peso adicional del hielo puede derribar árboles y líneas eléctricas, provocando fallos en el servicio. Las autoridades ya han alertado sobre los riesgos, especialmente en ciudades como Dallas, Fort Worth, Shreveport y Charlotte, donde se esperan condiciones especialmente severas.
En el área metropolitana de Atlanta, la situación es más incierta debido a una pugna entre masas de aire frío provenientes del norte y corrientes más cálidas desde el sur. Sin embargo, incluso pequeñas acumulaciones de hielo podrían paralizar el tráfico y afectar a los residentes.
Las aerolíneas estadounidenses, anticipando el caos, ya han tomado medidas preventivas. Compañías como American Airlines, Delta, Southwest y United han emitido avisos de viaje y ofrecido opciones para reprogramar o cancelar vuelos en las zonas afectadas durante los próximos días.
Esta tormenta subraya la vulnerabilidad de las regiones del sur de Estados Unidos frente a eventos climáticos extremos, un problema que se ha agravado en los últimos años. Los expertos advierten que los residentes deben prepararse para posibles cortes prolongados de electricidad y condiciones peligrosas en carreteras y aeropuertos. Las consecuencias de este fenómeno podrían sentirse durante días, incluso después de que amaine el temporal.





