Venezuela se encuentra en el centro de una crisis política y social de proporciones devastadoras, marcada por la represión estatal, la migración forzada y una lucha constante por los derechos humanos. En este contexto, la película "Aún es de noche en Caracas" llega a México como un relato urgente que refleja la dura realidad de millones de venezolanos bajo un régimen autoritario. Con un estreno bajo el sello de Cinépolis Distribución, el filme, dirigido por Marité Ugás y Mariana Rondón, ofrece un thriller profundamente humano que conecta con el debate global sobre migración y derechos humanos.
El proyecto, apoyado por el reconocido actor y productor venezolano Édgar Ramírez, ha recorrido destacados festivales internacionales como Venecia, Toronto y Morelia. La cinta, basada en la novela "La hija de la española" de Karina Sainz Borgo, se sitúa en Caracas durante las protestas de 2017, un período marcado por la violencia estatal que dejó más de cien muertos. La historia sigue a Adelaida, interpretada por Natalia Reyes, una mujer que debe enfrentar el despojo y la pérdida de su identidad tras quedar atrapada en una ciudad sitiada.
El filme no solo es un thriller sobre supervivencia, sino también un espejo de la crisis venezolana y sus efectos en la vida cotidiana. Temas como el exilio, la pérdida del hogar y la necesidad de huir para salvar la vida resuenan fuertemente en un momento de creciente tensión internacional, especialmente con el recrudecimiento de las relaciones entre el gobierno de Nicolás Maduro y Estados Unidos.
Karina Sainz Borgo, autora de la novela original, destacó que la película “respira el autoritarismo de los tiempos y lo retrata de manera universal”, subrayando su relevancia más allá de Venezuela. Producida con capital mexicano, la cinta cuenta con estrellas como Juan Pablo Ramírez en la dirección de fotografía y Ezra Buenrostro en el diseño de producción, quienes logran capturar tanto la belleza como el horror de una ciudad bajo asedio.
En un momento en que Venezuela vuelve a ocupar un lugar central en la agenda internacional, "Aún es de noche en Caracas" se presenta como una obra imprescindible para comprender las consecuencias humanas detrás de los titulares. Su llegada a salas mexicanas invita al público a reflexionar y confrontarse con una de las historias más poderosas y necesarias del cine contemporáneo latinoamericano.





