Fiscal clave del régimen venezolano renuncia tras caída de Maduro en misterioso operativo estadounidense
Tarek William Saab, fiscal general de Venezuela y pieza clave del aparato represivo de Nicolás Maduro, presentó su renuncia sin explicaciones tras nueve años en el cargo. El anuncio llega semanas después del secuestro del líder chavista por un comando especial de EE.UU. el 3 de enero, un evento que ha desencadenado una crisis política en el país.
La dimisión fue leída ante la Asamblea Nacional, controlada por Jorge Rodríguez, hermano de la "presidenta encargada" Delcy Rodríguez. Junto a Saab, también renunció el defensor del Pueblo, Alfredo José Ruiz Angulo. Ambos fueron colocados en sus puestos por Maduro en 2017, durante uno de los períodos más violentos del conflicto político venezolano, con más de 100 muertos en protestas callejeras.
Silencio y revuelo en Caracas
La salida de Saab, conocido por su papel en la persecución de opositores y su apoyo a leyes polémicas como la de Amnistía, ha generado un tenso ambiente en la capital. Aunque mantuvo su lealtad al chavismo, los recientes cambios políticos —incluida la desaparición forzada de Maduro— han debilitado su autoridad.
Saab, un abogado y poeta cercano al fallecido Hugo Chávez, fue clave en la fundación del proyecto chavista en los años 90. Ascendió a fiscal general en 2017 tras la destitución de Luisa Ortega Díaz, quien rompió con Maduro. Su gestión fue denunciada por organizaciones de derechos humanos por su papel en la represión.
Un reemplazo con pasado polémico
Larry Devoe, exfuncionario del Ministerio de Petróleo y aliado de Delcy Rodríguez, asumirá provisionalmente la Fiscalía. Sin embargo, su historial genera escepticismo: entre 2016 y 2017, representó a Venezuela ante la CIDH, donde negó la existencia de presos políticos en el país.
La renuncia de Saab marca otro capítulo en la turbulenta transición venezolana, mientras el régimen chavista intenta reorganizarse sin su líder histórico.





