Venezuela recibe esta semana al secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, en la visita de más alto nivel de Washington en casi 30 años centrada en política energética, mientras el país intenta reconstruir su devastada industria petrolera bajo un polémico plan de rescate liderado por Donald Trump.
Wright aterriza este miércoles en Caracas, un día después de que EE.UU. autorizara nuevas exploraciones de petróleo y gas en el país. Su agenda incluye reuniones con la vicepresidenta chavista Delcy Rodríguez y ejecutivos de multinacionales como Chevron y Repsol, además de una visita a Petropiar, el mayor proyecto petrolero en la región del Orinoco.
El viaje ocurre en medio de una frágil tregua política tras la captura del exmandatario Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero y el posterior acuerdo petrolero por 2.000 millones de dólares. Sin embargo, la tensión persiste: el líder opositor Juan Pablo Guanipa fue liberado y rearrestado en menos de 24 horas esta semana.
El desafío de Wright es monumental: revivir una industria paralizada por décadas de corrupción, sanciones y abandono, con un plan de 100.000 millones de dólares promovido por Trump. Expertos advierten que la tarea podría durar años y dependerá de la estabilidad del convulsionado escenario venezolano.
La gira marca un giro drástico en las relaciones bilaterales, con EE.UU. buscando asegurar el suministro energético mientras coloca a sus empresas en la primera fila de la reconstrucción.





