El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha pedido este domingo diálogo y respeto al derecho internacional para resolver el conflicto entre Venezuela y Estados Unidos, en medio de las crecientes tensiones por el despliegue militar estadounidense en el Caribe. Sánchez hizo estas declaraciones durante la cumbre del G20, afirmando que España no reconoce a Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela, pero subrayó la necesidad de buscar soluciones pacíficas.
Sánchez recordó que España no ha reconocido los resultados de las últimas elecciones en Venezuela, aunque esto no debe impedir el diálogo. "Siempre hemos tenido la misma posición: abrir espacios de diálogo respetando el derecho internacional", dijo el presidente español. Además, criticó las acciones de Estados Unidos en la región, donde ha aumentado su presencia militar con buques, aviones y fuerzas especiales en los últimos meses.
Por su parte, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha acusado a Estados Unidos de intentar sacarlo del poder. Desde hace meses, Maduro ha puesto a su país en alerta y ha ordenado ejercicios militares por una posible "agresión". Este despliegue militar estadounidense, bajo la iniciativa 'Lanza del Sur', ha sido justificado por el Gobierno de Donald Trump como parte de la lucha contra el narcotráfico.
En este contexto, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se ha ofrecido como mediador para evitar un conflicto militar. Tras la cumbre del G20 en Johannesburgo, Lula expresó su preocupación por el despliegue militar estadounidense en el Caribe y afirmó que busca hablar con Trump para evitar una escalada. "América del Sur es una zona de paz. No tiene sentido tener una guerra ahora", dijo Lula, quien destacó que Brasil comparte frontera con Venezuela y tiene una responsabilidad con la región.
Lula también advirtió sobre las consecuencias de un posible enfrentamiento, comparándolo con el conflicto entre Rusia y Ucrania. "Para empezar, basta con un disparo y quién sabe cómo terminará. Es importante encontrar una solución antes de que empiece", concluyó el mandatario brasileño.
La situación sigue tensa en la región, con líderes internacionales llamando al diálogo y a evitar una escalada militar que podría tener graves consecuencias para América del Sur.





