España enfrenta una creciente tensión diplomática con Estados Unidos tras negar el uso de sus bases militares y rechazar aumentar el gasto en defensa, lo que ha llevado a amenazas de embargo comercial y rumores de una posible expulsión de la OTAN. El presidente español, Pedro Sánchez, ha reiterado su firme postura contra la guerra en el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, declarando: "No a la guerra". Además, ha respondido a las advertencias de Donald Trump sobre un posible embargo asegurando que España está preparada para hacer frente a la situación.
Estados Unidos retiró sus aviones de las bases españolas de Rota y Morón de la Frontera después de que España negara su uso para operaciones militares. Este incidente recuerda a las tensiones de octubre pasado, cuando Trump sugirió expulsar a España de la OTAN por no cumplir con el compromiso de aumentar el gasto en defensa al 5% del PIB. Sin embargo, no existe ningún mecanismo en la OTAN que permita expulsar a un país miembro.
La única manera de que España salga de la OTAN es por voluntad propia, siguiendo un proceso que tarda un año en completarse desde la notificación oficial. Hasta ahora, ningún país ha abandonado la alianza desde su creación en 1949. Aunque la OTAN no puede sancionar a sus miembros, Estados Unidos podría seguir presionando a España con medidas como embargos comerciales o aranceles por fuera del marco de la organización.
España ingresó en la OTAN en 1982 y su permanencia fue ratificada en un referéndum en 1986, con un 52% de los votos a favor. Este nuevo episodio de tensiones con Estados Unidos podría reavivar el debate sobre el papel de España dentro de la alianza y sus relaciones con el país norteamericano.




