Una joven científica nacida en Chicago con raíces cubanas está revolucionando el mundo de la física teórica con investigaciones que podrían cambiar nuestra comprensión del universo. Sabrina González Pasterski, de 30 años, lidera la Iniciativa de Holografía Celestial en el prestigioso Instituto Perimeter de Canadá, donde explora la posibilidad de describir el cosmos en dos dimensiones, como si fuera un holograma.
Pasterski, quien construyó su propio avión a los 16 años y brilló en instituciones como Harvard y el MIT, ha sido reconocida por su trabajo en campos como la gravedad cuántica y las ondas gravitacionales. Sus investigaciones han sido citadas incluso por el legendario Stephen Hawking, quien destacó su aporte a la física teórica.
La científica, quien se identifica como parte de la comunidad latina gracias a su madre cubana, ha rechazado comparaciones con Albert Einstein, argumentando que el enfoque debe estar en el avance colectivo de la ciencia. "Es importante convertir la atención en algo positivo, colaborar entre la academia y la industria para resolver problemas", dijo.
El trabajo de Pasterski se centra en la holografía celestial, una teoría que sugiere que el universo podría ser una proyección bidimensional codificada en los confines del espacio. Esta idea, aunque compleja, busca simplificar la descripción de fenómenos físicos, desde colisiones de agujeros negros hasta interacciones de partículas subatómicas.
Su trayectoria es inspiradora: tras ser rechazada inicialmente por Harvard y estar en lista de espera del MIT, se graduó con un promedio perfecto en física. Ahora, como profesora e investigadora, busca unificar la teoría de la relatividad general con la mecánica cuántica, un desafío que ha ocupado a generaciones de científicos.
Pasterski también ha sido firme en su mensaje para las mujeres en la ciencia, instándolas a resistir las presiones externas y encontrar su propio camino. "Lo que deberías intentar es descubrir qué es lo que realmente te impulsa", afirmó.
Su legado sigue creciendo, y aunque rechaza comparaciones con Einstein, su trabajo podría estar ayudando a definir las reglas fundamentales que gobiernan nuestro universo. La pregunta clave que ella y su equipo intentan responder es si el cosmos es, en esencia, un holograma. De confirmarse, esta teoría cambiaría para siempre nuestra forma de ver el espacio y el tiempo.





