Al menos 11 personas murieron en un masivo ataque aéreo ruso contra Kyiv esta madrugada, en una escalada de violencia que llega horas antes de una crucial reunión de líderes de la OTAN en Turquía.
Los misiles impactaron en zonas residenciales de la capital ucraniana, según confirmaron autoridades locales. Testigos reportaron explosiones y columnas de humo visibles en varios distritos de la ciudad.
El ataque ocurre en un momento de máxima tensión diplomática: este martes, los jefes de Estado de la Alianza Atlántica se reunirán en Ankara para discutir el apoyo a Ucrania. Además, el fin de semana hubo un llamada telefónica entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y el exmandatario estadounidense Donald Trump, cuyo contenido no se ha hecho público.
Moscú ha intensificado sus ofensivas aéreas en las últimas semanas, aprovechando el retraso en los envíos de armamento occidental a Kyiv. Las defensas antiaéreas ucranianas lograron interceptar parte de los proyectiles, pero varios alcanzaron sus objetivos.
Este es el ataque más mortífero contra la capital en casi un mes y refuerza los temores de una nueva fase en la guerra, con Rusia apuntando a infraestructura civil. Las víctimas incluyen al menos dos niños, según fuentes hospitalarias.
La comunidad internacional ya ha comenzado a reaccionar, con la UE calificando el bombardeo como "un crimen de guerra". Mientras, Ucrania exige más sistemas de defensa aérea antes de que sea demasiado tarde.





