Rusia facilita a Irán datos para atacar fuerzas estadounidenses en Oriente Medio
Rusia está proporcionando a Irán información de inteligencia para atacar bases militares estadounidenses en Oriente Medio, según tres fuentes cercanas a los servicios de espionaje occidentales. Esta colaboración marca la primera vez que otro adversario clave de EE.UU. se involucra, aunque indirectamente, en el conflicto regional.
Los datos incluirían coordenadas precisas y detalles operativos sobre posiciones de tropas estadounidenses en países como Siria e Irak. Las revelaciones surgen en medio de tensiones crecientes entre Washington y Moscú, que ya apoya militarmente a aliados regionales como el régimen sirio.
Contexto explosivo
La alianza entre Moscú y Teherán no es nueva, pero su profundización en el ámbito militar preocupa a analistas. Irán, principal patrocinador de milicias como Hezbolá, podría usar esta información para ataques más precisos contra intereses estadounidenses.
Fuentes del Pentágono advierten que esta cooperación "agrava el riesgo de una escalada impredecible". Solo en enero, milicias proiraníes lanzaron más de 160 ataques con drones y misiles contra bases de EE.UU. en la región.
Juego de poder global
El Kremlin no ha respondido a las acusaciones, pero expertos señalan que Rusia busca ampliar su influencia en Oriente Medio mientras su guerra en Ucrania consume recursos. Para Irán, el apoyo ruso representa un respaldo estratégico frente a las sanciones occidentales.
El gobierno de Biden ha reiterado que responderá "con contundencia" a cualquier amenaza contra sus tropas. Sin embargo, la sombra de una confrontación directa entre potencias nucleares añade un peligroso factor al ya volátil escenario geopolítico.




