Estados Unidos ha tomado una firme decisión respecto a la ayuda humanitaria en Gaza. El secretario de Estado Marco Rubio aseguró que la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) no tendrá ningún papel en la entrega de asistencia durante el actual alto el fuego. Rubio, quien se encuentra en Israel para supervisar el acuerdo de paz brokered por el presidente Donald Trump, criticó duramente a la UNRWA, acusándola de estar demasiado vinculada con Hamás.
Durante una conferencia de prensa en el nuevo Centro de Coordinación Civil-Militar en el sur de Israel, cerca de Gaza, Rubio dejó claro que ni la UNRWA ni Hamás serán parte del proceso de distribución de ayuda. "La UNRWA no desempeñará ningún papel en este acuerdo", afirmó el funcionario estadounidense. Añadió que la medida busca garantizar que la asistencia llegue directamente a quienes más la necesitan, sin intermediarios comprometidos.
El acuerdo de alto el fuego, diseñado por el gobierno de Trump, tiene como objetivo aliviar la situación humanitaria en Gaza tras semanas de enfrentamientos. Sin embargo, la exclusión de la UNRWA ha generado controversia. La agencia de la ONU ha sido durante años un pilar en la ayuda a los refugiados palestinos, pero Estados Unidos la considera parcializada y cercana a Hamás, el grupo islamista que controla la Franja.
Rubio defendió la decisión argumentando que es crucial evitar que grupos como Hamás manipulen la ayuda. "Es fundamental que la asistencia llegue de manera directa y transparente", señaló. Aunque no detalló qué entidades asumirán el reparto de la ayuda, aseguró que se establecerán mecanismos para evitar el desvío de recursos.
Este movimiento ha dividido opiniones. Mientras algunos apoyan la medida como una forma de presionar a Hamás y garantizar la eficacia de la ayuda, otros temen que pueda complicar aún más la situación humanitaria en Gaza, donde miles de personas dependen de la asistencia internacional.
En este contexto, el papel de Estados Unidos sigue siendo clave en los esfuerzos de paz en la región. La decisión de excluir a la UNRWA refleja una postura firme frente a Hamás y busca asegurar que la ayuda llegue de manera efectiva. Sin embargo, su impacto en la población de Gaza aún está por verse.





