República Democrática del Congo enfrenta su peor crisis de Ébola: "No damos abasto"
Los médicos en la República Democrática del Congo (RDC) están al borde del colapso mientras luchan contra un brote de Ébola que amenaza con convertirse en el más mortífero de su historia. A pesar de tener décadas de experiencia combatiendo el virus —17 brotes en los últimos 50 años—, los equipos sanitarios admiten que esta vez "no tienen capacidad" para contenerlo.
La situación se agrava por la escasez de recursos, la desconfianza de las comunidades locales y la violencia de grupos armados que obstaculizan la ayuda. "Es una tormenta perfecta", confiesa un trabajador de salud en Goma, epicentro de la emergencia.
¿Por qué es diferente esta vez?
- Propagación acelerada: El virus ha alcanzado zonas urbanas densamente pobladas.
- Falta de vacunas: Solo el 30% de los grupos de riesgo han sido inoculados.
- Crisis política: El conflicto en el este del país dificulta el acceso a las áreas afectadas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una alerta global, mientras países vecinos como Uganda y Ruanda refuerzan sus fronteras. "Si no actuamos ya, esto escapará de control", advirtió un portavoz de Médicos Sin Fronteras.
El Congo ya perdió a más de 2,300 personas en el brote de 2018-2020. Ahora, el mundo observa con alarma si la historia se repite.





