Reino Unido inyecta 15.000 millones de libras extra en defensa para contener a Rusia y alcanzar el 2,7% del PIB
El Gobierno británico ha anunciado un refuerzo histórico de 15.000 millones de libras (17.400 millones de euros) para el presupuesto militar en los próximos cuatro años. El primer ministro Keir Starmer busca así cumplir su promesa de elevar el gasto en defensa al 2,7% del PIB para 2029, en plena escalada de tensiones globales.
El plan, presentado este martes tras meses de retrasos, incluye 5.800 millones de euros para drones y la transformación del Ejército en una fuerza "híbrida", con sistemas autónomos e inteligencia artificial. "La innovación es más vital que nunca", declaró Starmer, citando las lecciones de la guerra en Ucrania.
"Putin no se detendrá en Ucrania", advirtió el líder laborista, en un claro mensaje a Moscú. "La mejor forma de evitar la guerra es prepararse para ella. Debemos disuadir a nuestros adversarios".
El aumento, sin embargo, ha generado tensiones internas. Altos mandos militares consideran que los fondos son insuficientes frente a las amenazas actuales, y el exministro de Defensa John Healey dimitió este mes por desacuerdos sobre la financiación. Para cubrir el gasto, el Gobierno ha recortado presupuestos de otros ministerios y cancelado proyectos energéticos e infraestructuras.
A largo plazo, el Reino Unido se enfrenta al desafío de alcanzar el 3,5% del PIB en defensa para 2035, como acordó la OTAN. Starmer insiste en que el país llegará al 3% en 2030, pero expertos alertan de que harán falta más recortes en otras áreas.
La atención ahora se centra en Andy Burnham, favorito para suceder a Starmer en las próximas semanas. Aunque respalda el plan, evita detallar cómo financiará nuevas medidas sin romper las reglas fiscales. Un dilema que podría avivar las divisiones en el Partido Laborista.
En un mundo cada vez más inestable, Londres apuesta por reforzar su ejército, pero el costo político y económico aún está por verse.









