Exsoldado ucraniano acusado de sabotear gasoducto ruso-alemán en un presunto crimen de guerra
Un exmilitar ucraniano ha sido formalmente acusado por la Fiscalía alemana de liderar el sabotaje que destruyó el gasoducto Nord Stream, un ataque considerado crimen de guerra bajo el derecho internacional. El sospechoso, identificado como Serhii K., habría confesado su participación en llamadas interceptadas desde una cárcel italiana.
Según informes de la televisión pública alemana ARD y los diarios Süddeutsche Zeitung y Die Zeit, el hombre comandaba un velero desde el cual un equipo de buzos colocó explosivos en los dos conductos del gasoducto en septiembre de 2022, meses después de la invasión rusa de Ucrania.
El Nord Stream 1 ya no suministraba gas a Alemania tras el bloqueo de Moscú, mientras que el Nord Stream 2 nunca entró en funcionamiento debido a las sanciones impuestas por Occidente. La infraestructura, polémica desde su creación, era clave en la dependencia energética europea del gas ruso.
Detención y pruebas contundentes
Serhii K. fue arrestado en Italia en 2023 durante unas vacaciones y extraditado a Alemania, donde enfrenta cargos por atentar contra infraestructuras civiles. Las autoridades alemanas aseguran tener pruebas "apabullantes", incluyendo conversaciones grabadas y datos de su teléfono móvil.
El exsoldado, miembro de una unidad especial ucraniana, habría actuado como cerebro de la operación, coordinando a los buzos que realizaron las explosiones. Hasta ahora, siete ucranianos están bajo investigación.
El ataque al Nord Stream escaló las tensiones entre Rusia y Occidente, aunque Kiev ha negado repetidamente su implicación. Alemania mantiene su investigación en secreto, pero los nuevos cargos podrían reavivar el debate sobre el papel de Ucrania en el conflicto energético global.





