El nuevo Código Penal en la República Dominicana ha provocado un intenso debate nacional debido a su enfoque punitivista y al aumento drástico de las penas, según advirtió este miércoles el juez Rafael A. Báez, de la Corte de Apelación del Distrito Nacional. El magistrado destacó que las sanciones podrían alcanzar hasta 40 años de prisión y criticó la aplicación de multas acumuladas en casos penales, algo que podría generar un desequilibrio entre la gravedad de los delitos y las respuestas del Estado.
Báez, quien participó en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones, explicó que el nuevo código representa un modelo de "reacción" que prioriza castigos severos. Este enfoque, según el juez, podría contradecir principios fundamentales del derecho penal, como la proporcionalidad entre el delito y la sanción. Además, destacó que la acumulación de penas, antes limitada a infracciones menores, ahora se extenderá a casos penales, lo que complicará el trabajo de jueces, fiscales y abogados.
El juez ejemplificó el impacto de estas medidas con casos de tránsito, donde un conductor podría enfrentar multas acumuladas por varias infracciones cometidas en un mismo incidente, como cruzar un semáforo en rojo, carecer de licencia o no tener seguro. Bajo el nuevo código, este criterio se aplicará también en casos penales, dependiendo de si se trata de un "concurso ideal" (una sola conducta con varios resultados delictivos) o un "concurso real" (varias conductas con múltiples resultados).
Las declaraciones de Báez llegan en un momento de creciente preocupación por el impacto social y jurídico del nuevo Código Penal. Expertos y organizaciones civiles han expresado temores sobre posibles excesos en la aplicación de penas y el riesgo de saturar el sistema judicial dominicano. Las autoridades, por su parte, defienden la reforma como una herramienta necesaria para combatir la impunidad y fortalecer la seguridad ciudadana.
El debate sobre el nuevo código parece estar lejos de terminar. Mientras los profesionales del derecho se preparan para adaptarse a los cambios, la sociedad dominicana sigue atenta a cómo estas reformas afectarán los derechos y garantías de los ciudadanos. La implementación del código será un tema clave en los próximos meses, y su aplicación práctica podría definir el rumbo del sistema penal en el país.





