El Reino Unido ha instado a sus ciudadanos a prepararse con un kit de suministros básicos para sobrevivir 72 horas ante el temor de que Rusia lleve a cabo sabotajes contra infraestructuras críticas del país. Esta iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia de la Unión Europea para hacer frente a posibles ciberataques, conflictos armados, desastres naturales o futuras pandemias.
La preocupación británica se centra en los gasoductos que abastecen al país, principalmente el Langeled, un conducto submarino de más de 1.000 kilómetros que lleva gas desde Noruega hasta el noreste de Inglaterra. Expertos en seguridad han advertido que Rusia podría atacar estas instalaciones, lo que provocaría graves apagones y cortes en el suministro energético.
Las autoridades recomiendan a los ciudadanos contar con un kit de emergencia que incluya agua, alimentos no perecederos, medicamentos, una radio a pilas, una linterna, documentos de identidad y una navaja suiza. Estas medidas buscan garantizar la autosuficiencia durante las primeras 72 horas de una posible crisis.
La preocupación ha aumentado tras la detección del buque espía ruso Yantar, que ha sido visto cartografiando infraestructuras submarinas críticas del Reino Unido en el mar del Norte. Además, incidentes recientes, como los cortes en cables submarinos entre Alemania y Finlandia y los daños al cable eléctrico EstLink2 entre Finlandia y Estonia, han reforzado los temores sobre el riesgo de sabotajes.
En este contexto, el gobierno británico urge a la población a tomar precauciones y estar preparada ante cualquier eventualidad que pueda afectar el suministro de energía y otros servicios esenciales. La preparación individual se convierte en una herramienta clave para minimizar el impacto de posibles ataques o emergencias.










