El primer ministro canadiense Mark Carney ha lanzado un claro mensaje contra el "acoso" del expresidente estadounidense Donald Trump, posicionándose como portavoz de las potencias medianas en el escenario global. Durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), advirtió que la defensa de la soberanía nacional exige "capacidad para resistir presiones" en esta era de tensiones entre grandes potencias.
Carney, conocido por su perfil técnico como exgobernador del Banco de Inglaterra, criticó sin nombrarlo el estilo confrontacional de Trump, cuyas políticas comerciales y amenazas arancelarias han generado roces internacionales. Su discurso refleja la creciente preocupación de países como Canadá, Australia y miembros de la UE por el impacto de las luchas geopolíticas entre EE.UU., China y Rusia.
El mandatario canadiense destacó la necesidad de fortalecer alianzas entre naciones con intereses similares para evitar quedar atrapadas en la pugna entre gigantes. Canadá, vecino y socio comercial clave de EE.UU., ha chocado repetidamente con Trump por temas como el tratado USMCA y los aranceles al acero.
Analistas interpretan sus palabras como un llamado a contrarrestar el unilateralismo con cooperación multilateral. El tono de Carney contrasta con el de otros líderes occidentales, más cautelosos al criticar abiertamente a Trump, quien busca regresar a la Casa Blanca en las elecciones de noviembre.
El mensaje llega en un momento crítico: la guerra en Ucrania, las tensiones en Taiwán y la polarización global han reavivado debates sobre el papel de los países "intermedios" en la estabilidad internacional. Canadá, con su tradición diplomática, parece dispuesto a liderar este bloque.




