El gobierno dominicano ha ordenado el cierre inmediato de 57 escuelas en la región norte del país tras confirmar su alta vulnerabilidad ante terremotos. Las autoridades educativas advirtieron que 34 de estos centros educativos requieren demolición total por no cumplir con los estándares de seguridad antisísmica.
Las medidas drásticas responden a evaluaciones técnicas realizadas en planteles ubicados cerca de la falla geológica de la cordillera Septentrional. Expertos del Ministerio de Educación (Minerd) determinaron que tanto las características del suelo como la construcción de los edificios los hacen especialmente peligrosos en caso de sismos.
Roberto Herrera, director de Infraestructura Escolar del Minerd, explicó durante un acto presidido por el mandatario Luis Abinader que doce empresas especializadas participan en los estudios estructurales. Los análisis buscan definir qué intervenciones son viables en cada caso, aunque casi el 60% de los inmuebles evaluados ya fueron declarados irreparables.
Paralelamente, el gobierno avanza con un plan de reforzamiento estructural en otras escuelas identificadas como riesgosas. De 60 planteles marcados como prioritarios, 42 ya recibieron intervenciones para corregir deficiencias técnicas conocidas como "columnas cortas", fallas de diseño que reducen la resistencia ante movimientos telúricos. Hasta ahora, 19 centros han sido reinaugurados tras estas mejoras.
La situación expone el grave desafío que representa la infraestructura educativa en zonas de alto riesgo sísmico del país. Las autoridades no han especificado aún el calendario completo de demoliciones ni los planes de reubicación para los estudiantes afectados, aunque se esperan anuncios adicionales en los próximos días.




