La República Dominicana enfrenta un preocupante descenso en la recaudación de impuestos en su frontera con Haití, a pesar de los significativos proyectos de inversión y mejoras económicas en la región. Según un reciente informe del Ministerio de Hacienda y Economía, las recaudaciones tributarias en esta zona disminuyeron un 8.87% en 2024, lo que equivale a RD$260.3 millones menos respecto al año anterior. Este retroceso ha generado preocupación entre las autoridades, que buscan soluciones para revertir la tendencia.
El informe, basado en datos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), revela que la recaudación en la zona fronteriza apenas representa el 0.42% del total nacional. A nivel país, la recaudación creció un 10.46% en 2024, alcanzando más de RD$846.45 mil millones. Sin embargo, la frontera parece estar rezagada, especialmente en provincias clave como Montecristi y Santiago Rodríguez, donde se concentra la mayor parte de la actividad económica agrícola, principalmente en la producción de banano y arroz.
Estas dos provincias, junto con Dajabón, representan la mayor parte de la recaudación en la zona, pero también han experimentado reducciones significativas. Por ejemplo, Santiago Rodríguez recaudó RD$1,561.81 millones en 2024, mientras que Montecristi aportó RD$1,284.78 millones. Además, el número de contribuyentes en la región fronteriza disminuyó un 17%, con las provincias de Independencia, Pedernales y Bahoruco liderando esta caída.
Ante este escenario, el informe recomienda implementar una política tributaria diferenciada para la zona fronteriza. Propone mejorar los sistemas de registro y fiscalización, así como ofrecer más incentivos para formalizar pequeñas y microempresas, que son el motor económico de la región. También sugiere políticas específicas para evitar el retroceso hacia la informalidad, lo que ha contribuido a la disminución de las recaudaciones.
Las autoridades dominicanas enfrentan el desafío de equilibrar el crecimiento económico con una gestión tributaria efectiva en una de las regiones más vulnerables del país. La situación en la frontera podría tener implicaciones no solo para la economía local, sino también para las relaciones bilaterales con Haití y la estabilidad regional.





