Rusia sigue bombardeando Ucrania mientras la guerra entra en su tercer año sin solución a la vista
El conflicto en Ucrania continúa sin tregua más de dos años después de que el presidente ruso, Vladímir Putin, ordenara la invasión del país el 24 de febrero de 2022. Los combates se concentran en el este de Ucrania, donde las tropas rusas mantienen una ofensiva implacable mientras Kiev resiste con apoyo militar occidental.
La guerra, la más grave en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, ha dejado miles de muertos, millones de desplazados y ciudades enteras reducidas a escombros. A pesar de las sanciones internacionales contra Moscú, Putin insiste en sus objetivos de "desnazificación" y control territorial, rechazando cualquier negociación que no incluya la rendición ucraniana.
Occidente, liderado por EE.UU. y la OTAN, sigue enviando armas a Ucrania, pero la ayuda se ha ralentizado ante la fatiga bélica y las tensiones políticas internas. Mientras, Rusia ha reforzado su economía de guerra, aprovechando sus recursos energéticos y el apoyo de aliados como China y Corea del Norte.
Expertos advierten de que el conflicto podría prolongarse indefinidamente, con riesgo de una escalada global. Ucrania, por su parte, insiste en recuperar todo su territorio, incluida Crimea, anexionada por Rusia en 2014.
Con ninguna de las partes dispuesta a ceder, la paz parece una quimera en el horizonte.

