Vladímir Putin acepta la propuesta de Hungría para negociar la paz en Ucrania
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha dado el visto bueno a la propuesta del primer ministro húngaro, Víktor Orbán, de utilizar Budapest como sede para las negociaciones de paz en Ucrania. La oferta se hizo durante una reunión entre ambos líderes en el Kremlin, donde se discutieron temas clave como la seguridad energética y las relaciones entre Rusia y Hungría.
Orbán aseguró que su país está dispuesto a colaborar en el proceso de paz y destacó que Hungría tiene una "postura equilibrada" frente al conflicto, algo que Putin ha valorado positivamente. A diferencia de otros miembros de la Unión Europea, Hungría se ha mostrado en contra de imponer sanciones a Rusia y de apoyar financieramente a Kiev.
En la reunión también participaron los ministros de Exteriores de ambos países, Serguéi Lavrov (Rusia) y Péter Szijjártó (Hungría), junto al viceprimer ministro ruso, Alexandr Nóvak, encargado de la política energética. Hungría depende en gran medida del suministro de petróleo y gas ruso, lo cual fue uno de los temas centrales del encuentro.
Orbán subrayó que la seguridad energética de su país está ligada a los recursos rusos, tanto en el presente como en el futuro. "Hungría valora enormemente la estabilidad y la previsibilidad del suministro energético ruso", afirmó. Además, expresó su deseo de mantener un diálogo energético con Moscú y de fortalecer la cooperación entre ambos países.
Putin, por su parte, agradeció a Orbán su disposición para facilitar las negociaciones de paz y destacó la importancia de contar con una plataforma neutral como Budapest. Esta no es la primera vez que se plantea la capital húngara como sede para un encuentro entre líderes internacionales; en octubre pasado, el expresidente estadounidense Donald Trump también propuso Budapest como lugar para una cumbre ruso-estadounidense, aunque finalmente fue cancelada.
En conclusión, la reunión entre Putin y Orbán ha reforzado los lazos entre Rusia y Hungría, mientras Budapest se posiciona como un posible mediador en la búsqueda de una solución al conflicto en Ucrania. Ambos líderes coincidieron en la importancia de mantener un diálogo constructivo y de trabajar juntos para garantizar la estabilidad en la región.





