El primer ministro eslovaco, Robert Fico, ha anunciado este sábado la dimisión de Miroslav Lajcák, su asesor de seguridad nacional y exministro de Asuntos Exteriores, tras ser mencionado en los archivos desclasificados relacionados con Jeffrey Epstein, el millonario estadounidense acusado de tráfico sexual y abuso de menores. La salida de Lajcák se produce en medio de crecientes críticas políticas y sociales por su presunta participación en conversaciones informales con Epstein, quien falleció en 2019 mientras esperaba ser juzgado por cargos criminales.
Fico defendió públicamente a Lajcák, calificándolo como "un gran diplomático" y lamentando su renuncia como "una pérdida imprescindible". Sin embargo, el mandatario eslovaco reconoció la gravedad de las acusaciones, aunque las atribuyó a una campaña de "hipocresía" y ataques políticos. "Cuando nada más es serio, cualquier cosa sirve para atacarme", afirmó Fico en un video publicado en redes sociales.
Los documentos desclasificados por las autoridades estadounidenses incluyen intercambios de mensajes entre Lajcák y Epstein, en los que el diplomático elogiaba a las mujeres de Rusia y Kiev como "increíbles". En uno de los mensajes, Lajcák bromea: "¿No me vas a invitar también a jugar?", tras recibir una fotografía de dos mujeres jóvenes. Epstein respondió: "Puedes tenerlas a las dos, y a sus hermanas", añadiendo que probablemente eran demasiado jóvenes para Lajcák, ya que tenían menos de 30 años.
Lajcák negó cualquier implicación en actividades ilícitas, afirmando que las conversaciones fueron "informales y banales", y aseguró que nunca participó ni fue testigo de servicios sexuales. A pesar de sus declaraciones, la oposición política y algunos miembros de la coalición de gobierno han exigido su dimisión, aumentando la presión sobre Fico en un contexto internacional ya sensible por el escándalo Epstein.
Este caso resalta las ramificaciones globales del escándalo Epstein, cuyos archivos han implicado a múltiples figuras políticas, empresariales y culturales en todo el mundo. Lajcák, reconocido por su experiencia en política exterior, ahora enfrenta un desafío personal y profesional que podría afectar su legado diplomático. La situación también pone a prueba la estabilidad del gobierno eslovaco, en medio de una crisis política que podría tener repercusiones más amplias en la región.





