Los precios del petróleo registraron una fuerte caída este viernes tras el optimismo generado por las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, a pesar de nuevas tensiones en Medio Oriente. La perspectiva de un acuerdo que permita reanudar los flujos de crudo a través del estratégico estrecho de Ormuz impulsó esta baja.
El barril de Brent del mar del Norte, referencia internacional, disminuyó un 2,04%, situándose en 93,09 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), el crudo estadounidense, cayó un 2,69%, cotizando a 90,54 dólares. Estas cifras contrastan con los altos niveles alcanzados tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero.
La esperanza de un acuerdo inminente se fortaleció tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó que las conversaciones podrían concluir este fin de semana. Sin embargo, el panorama sigue siendo complejo. Teherán aseguró haber lanzado “misiles de advertencia” contra dos barcos estadounidenses en el mar de Omán, algo que Washington negó de inmediato. Además, el ejército estadounidense anunció el decomiso de un petrolero en el océano Índico acusado de transportar crudo iraní violando las sanciones.
Las tensiones en la región también se vieron reflejadas en las declaraciones de Naim Qasem, líder del grupo proiraní Hezbolá, quien rechazó el cese al fuego en Líbano y exigió la retirada total de las fuerzas israelíes. Estos eventos muestran que, aunque el mercado petrolero anticipa un acuerdo, la situación política y militar en Medio Oriente sigue siendo volátil.
En resumen, mientras los precios del petróleo responden al optimismo de un acuerdo entre Washington y Teherán, las tensiones en la región mantienen viva la incertidumbre sobre el futuro del suministro energético global.





