Polonia prohíbe los coches chinos en sus bases militares por miedo a espionaje
Polonia ha decidido bloquear la entrada de vehículos fabricados en China en sus instalaciones militares, alegando preocupaciones de seguridad nacional. Las autoridades temen que los sensores y sistemas de infoentretenimiento de estos automóviles puedan ser utilizados para espiar y recopilar datos sensibles.
La medida, anunciada este martes por el Ejército polaco, permitirá excepciones solo si se desactivan funciones específicas de los coches y se implementan protocolos de seguridad adicionales. También se ha prohibido conectar teléfonos oficiales a los sistemas de los vehículos chinos para evitar posibles filtraciones de información.
Las restricciones no afectarán a zonas militares de acceso público, como hospitales o bibliotecas. El gobierno polaco asegura que esta decisión sigue los mismos estándares de protección que aplican otros miembros de la OTAN y aliados occidentales.
La medida refleja la creciente desconfianza hacia la tecnología china en medio de tensiones geopolíticas. Polonia, uno de los aliados más firmes de Ucrania en la guerra contra Rusia, ha reforzado sus políticas de seguridad en los últimos años.
Este movimiento podría intensificar las tensiones comerciales con China, que ya ha enfrentado críticas por supuestas prácticas de vigilancia a través de sus productos tecnológicos. Mientras tanto, la OTAN sigue alerta ante posibles amenazas híbridas en Europa del Este.





