Petropar, la empresa estatal de petróleos de Paraguay, ha anunciado que no volverá a reducir los precios de los combustibles durante el resto de julio. Esta decisión llega tras una reciente bajada en el costo del diésel y se debe al aumento de la tensión en el mercado internacional, especialmente por el conflicto entre Estados Unidos e Irán. El presidente de Petropar, William Wilka, explicó que la empresa actuará con prudencia ante la volatilidad del sector petrolero mundial.
El panorama cambió drásticamente después de que las hostilidades entre Estados Unidos e Irán se intensificaran nuevamente, lo que llevó al cierre del estratégico estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo. Esta situación ha provocado un repunte en los precios internacionales del crudo, lo que ha frenado las posibilidades de nuevos recortes en Paraguay. Petropar había implementado una reducción en el precio del diésel el pasado 1 de julio, pero el actual contexto internacional hace inviable continuar con esa política.
Wilka señaló que cualquier decisión futura sobre los precios de los combustibles se tomará en agosto, una vez que se evalúe la evolución del mercado y los márgenes de ganancia de la empresa. Advirtió que la situación en Oriente Medio seguirá siendo un factor determinante, ya que cualquier escalada en el conflicto podría impactar aún más en los costos globales del petróleo.
La empresa paraguaya ha optado por mantener una postura cautelosa, priorizando la estabilidad ante la incertidumbre internacional. Wilka afirmó que, si las condiciones lo permiten, Petropar podría implementar nuevas reducciones, pero reiteró que cualquier acción dependerá del comportamiento del mercado en las próximas semanas.
En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, Paraguay se ve obligado a ajustar sus políticas energéticas en función de las fluctuaciones internacionales. La segunda quincena de julio será crucial para definir las medidas que Petropar tomará en agosto, mientras que el avance de las negociaciones entre las partes en conflicto podría ser determinante para el futuro de los precios del combustible en el país.

