Perú está a punto de cerrar una de las mayores compras militares de su historia con la adquisición de 24 aviones de combate por un valor de 3.500 millones de dólares. El ministro de Defensa, César Díaz, confirmó que el proceso de selección está en su fase final y que la decisión será anunciada antes del 28 de julio, fecha en la que finaliza el actual gobierno. Este acuerdo tiene como objetivo modernizar la Fuerza Aérea del Perú y fortalecer su capacidad operativa.
Aunque aún no se ha tomado una decisión definitiva, tres modelos están en la mira: el caza Gripen de Suecia, el Rafale francés y el F-16 estadounidense. Este último ha ganado relevancia tras el reciente nombramiento de Perú como “aliado principal no miembro de la OTAN” por parte de Estados Unidos. Este estatus permite al país acceder a tecnología avanzada, asesoría técnica y capacitación en áreas de defensa y seguridad nacional.
El F-16, fabricado por Lockheed Martin, es un avión polivalente reconocido por su agilidad y capacidad de maniobra. Equipado con tecnología de punta, puede cumplir misiones de superioridad aérea, ataque terrestre y reconocimiento. Más de 25 países utilizan este modelo, lo que lo convierte en uno de los aviones de combate más probados y exitosos del mundo.
El ministro Díaz aseguró que la selección final recae en comités técnicos que evalúan cada propuesta bajo estrictos criterios legales y operativos. “El proceso avanza conforme al cronograma y con el esfuerzo conjunto del gobierno”, afirmó. Además, destacó que esta inversión no solo modernizará la fuerza aérea, sino que también fortalecerá la posición estratégica de Perú en la región.
Este acuerdo marca un hito en la defensa peruana y podría tener implicaciones significativas en el equilibrio militar de América del Sur. Con la decisión próxima a anunciarse, el país espera cerrar un capítulo clave en su política de seguridad nacional.





