El reconocido periodista estadounidense Don Lemon fue detenido el jueves por la noche en Los Ángeles mientras cubría la entrega de los premios Grammy, según confirmó su abogado, Abbe Lowell. La detención ocurre tras la participación de Lemon en una protesta anti-ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) en una iglesia de Minneapolis la semana pasada, donde manifestantes irrumpieron en un servicio religioso, generando enfrentamientos tensos.
Lemon, expresentador de CNN, ha insistido en que su participación fue estrictamente periodística. "Solo estoy aquí fotografiando, no formo parte del grupo… Soy periodista", declaró en un video publicado en YouTube. Sin embargo, funcionarios del Departamento de Justicia han afirmado que Lemon no tenía derecho a estar en la propiedad privada de la iglesia y que su presencia podría haber violado los derechos constitucionales de los feligreses.
El abogado de Lemon ha calificado la detención como un "ataque sin precedentes" a la Primera Enmienda, que protege la libertad de expresión y prensa en Estados Unidos. Lowell criticó al gobierno de Trump por "desviar la atención" de las crisis que enfrenta la administración y aseguró que Lemon luchará contra los cargos en los tribunales con "firmeza y determinación".
La secretaria de Justicia, Pam Bondi, describió la protesta en Minneapolis como "horrible" durante una entrevista con Fox News, aunque no mencionó a Lemon directamente. Mientras tanto, el caso ha generado un intenso debate sobre los límites del periodismo y la libertad de expresión en el contexto de las protestas sociales en Estados Unidos.
Esta noticia, aún en desarrollo, podría tener repercusiones significativas en el panorama político y mediático del país. Las autoridades continúan investigando los detalles del incidente mientras Lemon se prepara para enfrentar los cargos en un caso que podría marcar un precedente legal importante.





