Una pareja estadounidense está en el centro de un escándalo médico tras descubrir que la clínica de fertilidad donde se sometieron a tratamiento les implantó por error el embrión de otra persona, dando a luz a una bebé sin vínculo genético con ellos. Steven Mills y Tiffany Score, residentes de Florida, demandaron al Centro de Fertilidad de Orlando por negligencia, en un caso que ha expuesto graves fallos en los controles de reproducción asistida.
La pareja, de raza blanca, notó inconsistencias en los rasgos físicos de su hija al nacer en diciembre de 2025. Las pruebas de ADN confirmaron sus sospechas: la menor no comparte su carga genética. "Aunque la aman, temen que los padres biológicos reclamen su custodia", explicó su abogado, Jack Scarola, al medio local WKMG News 6.
La demanda, presentada en enero, exige que la clínica —operada por IVF Life Inc.— notifique a todos los pacientes que almacenaron embriones allí en el último año y financie pruebas genéticas para descartar más errores. También piden rastrear el paradero de sus propios embriones, supuestamente congelados desde 2020. "Podría haber otro niño, nuestro hijo biológico, criado por otra familia", advirtió Mills durante una audiencia judicial.
El centro, dirigido por el polémico Dr. Milton McNichol —sancionado en 2024 por irregularidades—, accedió preliminarmente a realizar los análisis. Sin embargo, su abogado, Francis Pierce III, alegó preocupaciones por la "privacidad" de otros pacientes. La jueza Margaret Schreiber urgió a un acuerdo rápido, destacando que Florida carece de leyes específicas para estos casos.
McNichol, a pesar de su reputación —incluido en listados de "mejores médicos" de Florida— enfrenta nuevas críticas. Inspecciones previas habían revelado equipos defectuosos y falta de medicamentos esenciales en sus instalaciones. Tras el escándalo, la clínica retiró de su web un comunicado donde prometía "cooperar" con la investigación.
Mientras la bebé sigue al cuidado de Mills y Score, el caso podría sentar un precedente legal en EE.UU. sobre responsabilidad en tratamientos de fertilidad. "Es una violación inconcebible de la confianza", resumió Scarola. Las pruebas genéticas a otros pacientes comenzarán en las próximas semanas.





