El Papa León XIV clama por el diálogo ante el aumento de conflictos globales
El pontífice hizo un urgente llamado a los líderes mundiales para detener la escalada de violencia y optar por la mediación, durante una vigilia por la paz en la Basílica de San Pedro. "¡Es tiempo de paz, no de rearme!", exclamó ante miles de fieles, mientras tensiones en Oriente Medio, Ucrania y África continúan en ascenso.
Un mensaje contundente
León XIV, el primer papa estadounidense de la historia, criticó duramente la "locura de la guerra" y el "delirio de omnipotencia" que alimenta los conflictos. "Deténganse. Siéntense en mesas de diálogo, no donde se planean acciones de muerte", insistió, sin mencionar países específicos pero con clara alusión a zonas en crisis como Irán, Israel y Palestina.
La ceremonia incluyó el rezo del Rosario y el encendido de velas simbólicas, siguiendo el legado de San Francisco de Asís, cuyo pacifismo se conmemora este año.
La Iglesia como mediadora
El Papa ofreció a la Iglesia como puente para la reconciliación, aunque admitió que su postura antiguerra podría generar "incomprensión". Denunció la violación del derecho internacional y pidió "romper la cadena del mal" con comprensión, no con drones o venganza.
El llamamiento coincidió con negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, un contrapunto esperanzador a la retórica bélica dominante.
Un desafío a los gobernantes
Con referencias a sus predecesores Juan Pablo II y Francisco, León XIV instó a no normalizar la violencia: "Nada nos condena a un destino escrito. Ni siquiera las tumbas bastan en este mundo donde aún se crucifica sin piedad".
El mensaje resonó en un Vaticano abarrotado, mientras el pontífice alertó sobre los riesgos de un mundo donde "la dignidad humana se pisotea". Su discurso, aunque general, apuntó directamente a la carrera armamentística y las fallidas políticas de disuasión.





